Desde mañana a las 22, el Cine Belgrano estrena Una Guerra de Película, film dirigido y escrito por el actor Ben Stiller
Narra cómo cinco actores van a la selva para hacer una película de guerra, pero todo va mal, y estos acaban viviendo situaciones como si estuvieran en una guerra real, siendo forzados a luchar como auténticos soldados.
Jeff «Fats» Portnoy (Jack Black), es un comediante obligado a dejar las drogas mientras filma en la selva; Kirk Lázaro (Robert Downey Jr.), el más grande actor de su generación, que fue cuatro veces ganador del Oscar; Kevin Sandusky (Jay Baruchel), es un actor completamente desconocido, todos comandados por Speedman (Ben Stiller).
Los exorbitantes costos en que se incurren hacen que el estudio cancele la producción, pero el frustrado director se niega a suspender el rodaje y decide internar a todo el elenco en la jungla del sureste de Asiático, para terminar el film. Lo que nunca imaginó es que allí se toparían con villanos reales.
El guión fue escrito por Ben Stiller, Justin Theroux y Etan Cohen. "Una guerra de película" es al mismo tiempo atrevida, alocada, irritante, corrosiva, ocurrente, vulgar, ofensiva y a veces también eficaz en su propósito de hacer reír, aunque en la mayoría de los casos apele al humor ramplón y la chabacanería que tanto se explota en la televisión actual. Para tener una idea más aproximada, quizá convenga saber que el Cohen que figura entre los libretistas no es Ethan sino Etan, y que entre los créditos de éste pueden anotarse dos capítulos de Beavis and Butthead y un corto titulado Mi mujer es retardada. La risa a costa de la humillación ajena es, también aquí, una práctica frecuente.
Con la incorrección política como bandera y Hollywood como blanco, el film busca poner al descubierto, en los exagerados términos de la sátira, sus vicios, extravagancias, mezquindades y extravíos, burlarse de su producción adocenada y sus repetidísimas fórmulas taquilleras y retratar con trazo certero aunque no siempre muy afilado a sus personajes característicos, del productor déspota que sólo piensa en el dinero y el falso héroe militar que ejerce de asesor al rapero infatable en cualquier elenco (en este caso, uno llamado Alpa Chino), y el actor eminente y engreído que es capaz de sacrificarse en el altar del "método" con tal de demostrar que lo da todo por su profesión.
Castellanos
|